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19 de enero de 2026 0 Comentarios
zona franca
Las zonas francas facilitan operaciones logísticas, industriales y comerciales mediante beneficios fiscales, aduaneros y operativos.

Una zona franca es un área geográfica delimitada dentro de un país en la que las mercaderías pueden ingresar, almacenarse, transformarse o reexportarse sin quedar sujetas, de forma inmediata, al pago de derechos aduaneros ni a ciertos impuestos. Este régimen especial está diseñado para impulsar el comercio exterior, atraer inversiones y mejorar la competitividad logística.

En el contexto del comercio internacional, las zonas francas funcionan como herramientas estratégicas para optimizar costos, ganar flexibilidad operativa y agilizar los flujos de importación y exportación.

Cómo funciona una zona franca

En una zona franca, las mercaderías provenientes del exterior se consideran, a efectos aduaneros, como si no hubieran ingresado al territorio nacional. Esto permite que los bienes permanezcan en la zona sin pagar aranceles ni impuestos hasta que se dirijan a su destino final.

Dentro de estas áreas se pueden realizar distintas operaciones, como almacenamiento, fraccionamiento, ensamblado, transformación industrial y reexportación. Los tributos sólo se aplican en caso de que la mercadería sea despachada al mercado interno, lo que brinda mayor control financiero y operativo a las empresas.

Zonas francas y comercio exterior

Las zonas francas tienen un rol clave en el comercio exterior, ya que facilitan la conexión entre mercados internacionales y reducen fricciones en la cadena logística. Son especialmente utilizadas por empresas que operan con altos volúmenes de importación o exportación, o que requieren flexibilidad para adaptar productos según el destino.

Además, permiten centralizar operaciones logísticas en puntos estratégicos, optimizando tiempos de tránsito y reduciendo costos asociados al almacenamiento y la gestión aduanera. Para los exportadores, esto se traduce en que las mercancías comunitarias que se introducen en una zona franca, incluidas las nacionales, se podrán beneficiar de ciertas medidas como el pago de las restituciones y la exención del IVA. La percepción de estas cantidades se realizará desde el mismo momento en que las mercancías entren en la zona franca.

Por otro lado, para los importadores, significa que la mercadería situada en zona franca no les son aplicables a su entrada, ni mientras permanezcan en ella, los derechos arancelarios, las exacciones reguladoras agrícolas, los impuestos especiales sobre ciertos productos. 

Principales ventajas de operar en una zona franca 

  • Ahorro de costos fiscales y aduaneros, al diferir el pago de tributos.
  • Flexibilidad operativa, permitiendo transformar o adaptar productos antes de su destino final.
  • Optimización logística, con reducción de tiempos y costos de almacenamiento.
  • Facilidad para la reexportación, sin necesidad de nacionalizar la mercadería.
  • Atracción de inversiones, gracias a un entorno regulatorio favorable.

Zonas francas como herramienta estratégica

En un escenario de cadenas de suministro cada vez más complejas, las zonas francas se consolidan como una herramienta estratégica para empresas que buscan eficiencia y competitividad. Su uso permite adaptarse a la demanda, gestionar inventarios con mayor inteligencia y responder con rapidez a los cambios del comercio global.

Para exportadores, importadores y operadores logísticos, comprender el funcionamiento y las ventajas de una zona franca resulta clave para diseñar estrategias de comercio exterior más flexibles y sostenibles.

En Interborders acompañamos a nuestros clientes en la evaluación y utilización de este tipo de regímenes para potenciar sus operaciones internacionales.

 


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